Cómo el Smart Lighting puede ayudar a reducir el consumo energético

La subida de precios de la energía ha aumentado la demanda del mercado de productos y sistemas de alta eficiencia energética, incluidas las instalaciones de iluminación.

No es de extrañar si se tiene en cuenta que en los hogares la iluminación representa el 15% de todo el consumo de energía, mientras que en los edificios más comerciales esta cifra se acerca al 40%. La instalación de productos de iluminación energéticamente eficientes puede traducirse, sin duda, en un enorme ahorro de costes y, por supuesto, en una reducción de las emisiones de carbono para los ocupantes de los edificios.

Desde el cambio de todas las lámparas a LED hasta la instalación de sensores, hay muchos productos de eficiencia energética que los instaladores pueden especificar para ayudar a los propietarios y usuarios a reducir sus costes de energía, pero ninguno se acerca a la eficacia de un sistema de iluminación inteligente.

Capaz de reducir el uso de energía de la iluminación hasta en dos tercios, un sistema de iluminación inteligente bien diseñado y operado puede suponer un ahorro significativo gracias a su capacidad para optimizar y automatizar el uso de la iluminación, mejorando la eficiencia y eliminando el gasto innecesario.

Al permitir la automatización de factores como la duración del funcionamiento, los niveles de potencia y la temperatura del color, todos los cuales influyen en el uso de la energía, los sistemas de Smart lighting garantizan que la energía sólo se utilice dónde y cuándo se necesita. También elimina la dependencia de la intervención humana reduciendo el de gasto de energía, como por ejemplo, las luces que se dejan encendidas accidentalmente.