Mesa Redonda de Iluminación

El pasado abril celebramos un evento en nuestro showroom de Madrid: la Mesa Redonda de Iluminación, un interesantísimo debate organizado por C de Comunicación, cuyo reportaje puedes leer en su revista de este mes pinchando aquí.

Participaron en el debate importantes eslabones de la cadena de valor de este sector para representar al fabricante (Ansell Lighting junto con Anfalum), al instalador (APIEM Asociación Profesional de Instaladores Eléctricos y de Telecomunicaciones de Madrid), a los arquitectos y lighting designers (COAM Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid junto con la firma Broadway Malyan) y a las empresas de servicios energéticos (ANESE).

De este encuentro surgieron reivindicativas conclusiones, opiniones, soluciones y ejemplos claros de cómo cada agente del sector hace frente a diferentes coyunturas:

Foto de familia de los participantes cedida por C de Comunicación

*Foto de familia de los participantes cedida por C de Comunicación

DIGITALIZACIÓN

Pedro Gogorza, nuestro country manager de Ansell Lighting en España y Portugal, comenta que “como fabricantes tenemos la sensación de que solamente se llama Smart cuando incluye una tecnología inalámbrica” y defiende el concepto Smart como sencillo y seguro; “Hay fabricantes específicos que lo llevan a cabo diferentes protocolos y nosotros buscamos que nuestros sistemas sean abiertos y puedan interactuar e integrarse con ellos”.

A esta idea se suma Juan Francisco Fuentes-Lojo, arquitecto del COAM: “La digitalización no solo es crear una e-commerce, sino adaptarse a las nuevas tendencias. Un ejemplo de ello es el sistema BIM (Building Information Modelling), si todos los agentes lo utilizaran e incluyeran ahí sus productos se tendría globalizado todo el proyecto”.

Sin embargo, de la parte de los instaladores se demanda apoyo en este punto: Alicia Perea, vicepresidenta de APIEM admite que “no somos expertos en esa tecnología; es un valor añadido que podemos aportar al cliente siempre condicionado al apoyo de fabricantes y distribuidores, lo necesitamos tanto a la hora de instalar como a posteriori”.

Daniela Viloria, diseñadora de iluminación en Broadway Malyan, dirige el foco a la calidad afirmando que “la digitalización es un valor importantísimo, pero sin olvidar la razón de ser de la luminaria. No es el centro de lo que tiene que ser una luminaria ni es a dónde ha de dirigirse el sector; proveer mejor calidad de luz a los espacios”.

En línea con este argumento, Luis Felipe Esteban, nuestro responsable comercial para la distribución de Ansell Lighting en Iberia, afirmó que “es nuestra obligación dotar de una luz adecuada para cada espacio. Debería haber una normativa que nos ayude con ello. Respecto a la iluminación conectada tenemos el hándicap de integrarlo a todo lo que manejamos día a día; es importante para todos estar confortables; la iluminación conectada no es el futuro, es el presente”. Afirma también, sobre el canal de la distribución que “se enfrenta a grandes y complejos retos; es un mercado y un sector tremendamente atomizado e intenta adaptarse a las nuevas tecnologías”.

Compartiendo esta opinión, Rubén Hernández, director de Marketing de Anfalum, afirma que la iluminación de calidad siempre ha sido uno de sus principales objetivos, pero a partir de ahí se van añadiendo capas: “Tenemos incluido en nuestro nuevo plan estratégico con Lighting Europe una fase de conectividad y Smart lighting en la que se busca el bienestar de las personas. Como ha hecho Pedro iluminando esta sala, por ejemplo: aportar ese extra”.

Por su parte, Miguel Ángel Zamorano, secretario de ANESE, añadió que cada vez se está considerando más la calidad “desde las licitaciones, sobre todo en alumbrado público, ya se está requiriendo no sólo por reglamento sino por parte de los propios clientes”.

SALUD Y BIENESTAR

La diseñadora de iluminación, Daniela Viloria: “La iluminación tiene la capacidad de poner un edificio en valor o un destruirlo completamente, porque cuando se ilumina mal un espacio interior, el problema lo va a sufrir ese propietario; cuando se ilumina mal una fachada, se está dejando una cicatriz en la ciudad completa”.

Desde la parte del fabricante, Rubén Hernández comenta que “el concepto HCL (Human Centric Lighting – que vincula la iluminación al ser humano) está más extendido en la iluminación exterior; hay muchos ejemplos de iluminación de hospitales, en la que la adecuada iluminación puede hacer que los pacientes se recuperen más rápido”. “Un 30% más rápido” apunta Daniela Viloria. Pone un ejemplo de esto, Pedro Gogorza, con un proyecto de Ansell Lighting en España: “En el hospital Gregorio Marañón, en las UCI donde no hay luz natural, hemos puesto una luminaria haciendo ese ritmo circadiano para mejorar la recuperación de los pacientes”.

Rubén Hernández continúa explicando que “la iluminación desde hace unos años se ha convertido en un comodity, antes se percibimos que se compraba ‘al peso’; con el concepto Smart se está teniendo más en cuenta tratar la iluminación como un servicio y no un producto. Añadir sobre el tema del reglamento; la previsión es que salga antes de verano; tiene ya contemplado un apartado sobre la contaminación lumínica”.

Juan Francisco Fuentes-Lojo, arquitecto del COAM, expone que “hay una certificación WELL que otorga al edificio la etiqueta de saludable y uno de los requisitos para obtenerla es la iluminación; tenemos un parque edificatorio tan grande en Madrid que es más sostenible rehabilitar lo que ya existe para transformar los edificios actuales en edificios saludables”.

FORMACIÓN

En este tema del debate se comenta que la cadena de valor ya no es lineal. Sobre esta idea el arquitecto Juan Francisco Fuentes-Lojo, afirma que “todos los actores deben tener mejor conocimiento del resto de agentes, así como las tendencias del sector, que el fabricante compre revistas de arquitectura, diseño, interiorismo, vaya a ferias y a eventos. Que no nos quedemos solo en que el fabricante conozca aspectos técnicos y el cliente solo conocimientos decorativos. Todos deberíamos estar preparados y relacionados, falta mucha formación; hemos hecho una master class de iluminación y los puntos a tratar fueron ‘criterios conceptuales, ambientales y funcionales, técnicos, estéticos y saludables. Es lo fundamental; que los arquitectos no se queden solo con la parte inicial. Tuvimos lista de espera porque los arquitectos son conscientes de que les falta esa parte”. “La iluminación es un sector estra­tégico para el colegio; creemos que es muy importante la colaboración entre todos los colectivos”, corroboró José Alfonso Crespo, director de Comunicación del COAM. Apunta Daniela Viloria sobre este tema que le parece “sorprendente que en la carrera de arquitectura no hay una asignatura de iluminación. Existe la de luminotecnia, pero es fundamental que se incluya el diseño de iluminación”.

Por otra parte, representando al colectivo de instaladores, Alicia Perea asegura que el cliente nos pide ahorro y diseño: “Si esos proyectos tuvieran un apartado de iluminación donde pudieran respetar las calidades sería más fácil añadir al ahorro y el diseño, la calidad”. Pedro Gogorza, afirma “la única manera de que el precio no sea el factor diferencial es la formación.”

Independientemente del tipo de cliente (particular, una licitación pública que un gran centro comercial de una empresa privada) Juan Francisco Fuentes-Lojo encuentra un elemento común: “tener una relación fluida con el cliente e informarle con a mayor transparencia. Para ello hemos de informarnos nosotros primero; si no podemos, porque nuestro alcance es limitado, debemos reunirnos de especialistas en esas materias”.

Miguel Ángel Zamorano: “Hemos hecho una apuesta por la servitización y paquetización de los servicios y los conceptos. Es una herramienta muy útil no solamente para el cliente final, sino para los agentes intermedios que intervienen en el sector. Creo que también es muy importante la humildad y empatía con el cliente, formación humanística. Toda nuestra inteligencia y esfuerzo colectivo es el que consigue que le demos valor al mercado”. “Ayudarnos entre todos hará de este un sector más fuerte”, comenta Luis Felipe Esteban, apoyando esta opinión.

*Foto de los participantes en la mesa redonda cedida por C de Comunicación

OMNICANALIDAD Y MÁS FORMACIÓN

Después de un pequeño desayuno de descanso, en la segunda parte del evento se tratan varios temas, todos muy relacionados de nuevo con la formación. Pedro Gogorza opina que la omnicanalidad “es atender a la cadena de valor; todos estamos interconectados y estamos capacitados para dar servicio, apoyo e información a todo el canal. El proceso de venta debería ser ajeno a esta omnicanalidad”. Juan Francisco Fuentes-Lojo confirma lo anterior aportando una diferenciación clara: “omnicanalidad no es estar en todos los sitios, si no cómo se está, se debe aportar algo”.

Miguel Ángel Zamorano diferencia la omnicanalidad y la multicanalidad, entendiendo la primera como “la capacidad que tienen los usuarios finales, los ciudadanos, de utilizar cualquier tipo de tecnología o infraestructura para comunicarse con el esto y con el entorno en el que vivimos”.

La vicepresidenta de APIEM, Alicia Perea, resalta la importancia del mantenimiento: “cualquier instalación tengo que ejecutarla con materiales que sepa que me van a responder después. Hay que dar ese servicio y ese apoyo del fabricante, más aún con las nuevas tecnologías, que van cambiando continuamente”. Miguel Ángel Zamorano, de ANESE, aporta el siguiente dato para apoyar esta opinión “De los ocho millones de puntos de luz en España, más de cuatro son LED, una extensión para tener en cuenta el mantenimiento y garantía. Son, además, susceptibles a sabotajes medioambientales”.

“Por eso” afirma Pedro Gogorza “es tan importante su asesoramiento correcto. Un producto no es bueno ni malo en sí mismo; depende de la aplicación que se le dé”. Siguiendo este razonamiento, Daniela Viloria, de Broadway Malyan, comenta que “el acceso a la información por internet por parte de los clientes termina siendo un problema para todos; tenemos que hacer un uso inteligente de esos medios que tenemos; aprovecharlos para formar y educar de manera que el cliente pueda diferenciar un producto de otro”.

LICITACIONES

Nuestro country manager en Iberia, Pedro Gogorza, lamenta que “en el año 2021 casi la mitad de las licitaciones se han quedado desiertas. Para muchas constructoras e instaladores es mejor no ir porque el planteamiento de la licitación dejaba no margen o un margen negativo”, y reivindica que “es el momento de alzar la voz desde todo el sector para que las licitaciones se reestudien, porque la coyuntura actual es muy diferente a la que existía”. A lo que Luis Felipe Esteban comenta que “nos encontramos ante dos grandes retos: la logística y la deslocalización de compañías. Dependemos del exterior en todo”.

Miguel Ángel Zamorano apunta que “tenemos que aprender de la pandemia; no podemos depender de un fabricante mundial; el problema no se ha generado por falta de producción en China, sino por falta de contenedores para traerlo. Ése es uno de los objetivos de la Unión Europea y del Next Generation, que el valor local se quede en las localidades, el concepto de las comunidades energéticas locales”.

“Los problemas que estamos padeciendo ahora de suministros, de energía…, vienen de atrás; vienen de unas malas políticas enérgicas” dice Rubén Hernández, y aporta posibles soluciones: “Adaptarse a los procesos productivos, bajada de precios. Se puede fabricar en España, pero no tenemos acceso a las materias primas”. A lo que Miguel Ángel Zamorano añade “relocalizar la industria, hacer una transformación energética total deslocalizada para no depender del exterior. Si no conseguimos trasgredir el modelo, creo que vamos a sumirnos en una crisis profunda”.

SOSTENIBILIDAD – ECONOMÍA CIRCULAR

“Con la economía circular sí hay oportunidades” afirma Daniela Viloria en esta última parte del debate, que cree que en este punto es donde el diseño de iluminación “puede jugar su rol pensando nueva vida para muchos elementos y aplicarlos en el sector construcción de manera de creativa”, pero hay limitaciones en ello, ya que es un proceso largo y sujeto a las condiciones de seguridad que se exigen.

Rubén Hernández, de Anfalum, también ve posibilidades, ya que “antiguamente solo se tenía la idea del reciclaje. Ahora se han añadido los conceptos de la reutilización, la reparabilidad de los productos (que tengan un determinado porcentaje que sea reparable) y la serviceability o aumentar la vida útil del producto”. A Miguel Ángel Zamorano le consta que “las empresas de electrodomésticos o la industria del motor (muy relacionadas con la iluminación) están muy implicadas en dejar de lado la obsolescencia programada. Lo vemos en fuentes electrónicas, en componentes electrónicos, y en tema baterías se está haciendo revamping (reutilización o adecuación de ciertos elementos para cambiarlos), vemos cómo el hidrógeno no es una alternativa real; es cara; y vemos cómo las baterías de litio son muy competitivas”.

Por su parte, Alicia Perea afirma que desde la asociación “hemos logrado concienciar a la mayoría de los instaladores a seguir por la vía del reciclaje”, aunque si bien es cierto que muchos fabricantes están haciendo un esfuerzo por aumentar la vida útil del producto, Daniela Viloria ve que queda mucho trabajo por hacer: “en algunos proyectos de renovación (que se rehabilita precisamente para una economía circular), se desistalan y tiran mucho producto que tiene 20.000 horas de vida”.

Surgen a partir de aquí algunas soluciones aportadas por los participantes: “Los fabricantes podrían absorber esos productos; como hacen otras marcas en otros sectores” comenta Daniela Viloria, pero Miguel Ángel Zamorano lo apoya siempre y cuando haya “una trazabilidad de ese movimiento; es cierto que muchas marcas lo llevan a cabo, algunas lo hacen por puro marketing”. “Y es complicado”, añade Pedro Gogorza, “ya la deslocalización impide ese proceso. Hablamos de residuo y de la huella de carbono; pierde sentido cuando hay que transportar ese producto por largos recorridos para darle una segunda vida”. Miguel Ángel Zamorano concluye que “la donación es una de las cosas que se puede hacer. Donamos la iluminación de un ayuntamiento para donarlo a una asociación benéfica en Etiopía para que los sitios de acogida tuvieran iluminación”.

CONCLUSIONES

De manera unánime, todos coincidieron en que hace falta mucha formación, divulgación, comunicación trasversal y un acompañamiento a lo largo de toda la cadena de valor en el sector de la iluminación.